sábado, 17 de julio de 2010

 

FELICES EN MEDIO DE LAS PRUEBAS

 Collado Villalba 17 de Julio de 2010

Santiago 1: 2-5, Mateo 8:21-29

 

-         A nadie le gustan las pruebas.

-         La muerte de un ser querido, la pérdida de trabajo, una crisis matrimonial, la rebelión de los hijos, el sentirte estafado, el arruinarte, perder la salud. No parece algo como para sentirse feliz.

-         Las pruebas parecen piedras en el camino que alguien ha puesto ahí por accidente, pero tienen un propósito para cambiar y transformar nuestras vidas.

-         Podrás  pensar: ¿Qué me dice el predicador? Seguro que él no ha tenido una vida tan dura como la mía. Mujer abandonada, maltratada, he tenido que salir de mi país. Puede que tu problema sea laboral, cada día te angustias pensando que comerás mañana, que le dirás a tus hijos cuando ya no te quede nada.

-         La enfermedad de un ser querido, tu propia enfermedad.

-         ¿Cómo voy a ser feliz sufriendo esto?

-         Tal vez, después de la muerte de mis padres hace cinco años, los dos murieron con 8 meses de diferencia. Después de ver el deterioro de mi madre y su larga agonía, no haya pasado un periodo de pruebas tan largo y difícil.

-         Luego os contaré.

-         ¿Cuál es el secreto para vivir feliz en medio de las pruebas?

  1. 1.     Las pruebas no son casualidades.

-         A veces vivimos como si las pruebas fueran fruto de la casualidad.

-         Otros piensan que interviene la fortuna. La buena o mala suerte. Pero la Biblia nos enseña que la prueba es una escuela que hace madurar nuestro carácter y confiar más en Dios y menos en nosotros mismos.

-         Cuando leemos el libro de Job podemos pensar que se trata de una apuesta entre Dios y el Diablo. Una especie de juego macabro, que Dios permite para que el Diablo vea lo domesticado que nos tiene.

-         Podemos sentirnos como el pulpo Paul, eligiendo de que caja sacar la suerte del mundial. Tal vez como el conejillo de indias que recibe una descarga eléctrica cada vez que intenta beber agua.

-         Dios no juega a los dados con nuestra vida. Esa es la visión que los griegos y los romanos tenían de sus dioses, seres caprichosos y mal criados que hacía que los hombres sufrieran todo tipo de calamidades.

-         Dios pone ante nosotros pruebas.

-         ¿Qué es una prueba?

-         Un ensayo o un examen de cuál es nuestra reacción ante una adversidad.

-         Dios no nos prueba para demostrar algo a nadie. Quiere que superemos la prueba, para que nos haga más fuerte.

-         El ejemplo de Andrea en la pincita esta semana. Como ha superado la prueba y ha conseguido nadar, a pesar de la dificultad y el temor.

-         Por eso decimos que las pruebas tienen un sentido. Aunque el sentido lo solemos entender cuando ya hemos pasado la prueba.

-         Me pasó con los jóvenes que llevaba. Muchas de las cosas que vivían yo ya las había pasado y me ayudó a entenderles y aconsejarles.

-         Bueno, pero si ya es difícil soportar una prueba, ¿cómo vamos a ser felices mientras la sufrimos?

  1. 2.     Felices en las pruebas. Santiago 1: 2-8.

 

 Hermanos en Cristo, ustedes deben sentirse muy felices cuando pasen por toda clase de dificultades.

 

-         Parece una locura, ¿Verdad? Pero luego viene la explicación:

3 Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades.

 

-         Dios nos ha advertido que nuestra fe, nuestra confianza en Dios será puesta a prueba. Es fácil confiar en Dios cuando todo va bien, pero ¿qué sucede cuando todo marcha mal?

-         Eso lo vemos en IKEA. Que un cajón abra una vez está bien, pero ponen una máquina que abre el cajón veinte mil veces, de esa manera se sabe su resistencia.

4 Por lo tanto deben resistir la prueba hasta el final, para que sean mejores y capaces de obedecer lo que se les ordene.

-         Debemos resistir la prueba hasta el final, de otro modo no aprenderemos. Nuestra tendencia es pedir a Dios que nos quite la prueba o pase rápido, pero si abandonamos no aprenderemos. Como el  caso de Andrea.

-         Si resistimos seremos mejores y capaces de obedecer.

-         Las pruebas nos hacen ver el límite de nuestras capacidades, pero también el poder de Dios que se perfecciona en nuestras debilidades.

 

 

   5 Si alguno de ustedes no tiene sabiduría, pídasela a Dios. Él se la da a todos en abundancia sin echárselo en cara.

-         Santiago habla de sabiduría para pedir dirección.

-         A veces confundimos la tentación con la prueba, las malas decisiones con la adversidad.

-         Si no pagas impuestos, te embargarán la cuenta. Eso no es una prueba.

-         Si no te cuidas enfermarás, eso no una prueba.

-         Si no paras de comprar, te arruinarás.

-         Podemos adornarlo de oración y voluntad de Dios, pero fracasarás.

-         Por eso Santiago nos aconseja que pidamos sabiduría a Dios a la hora de tomar decisiones.

6 Eso sí, debe pedirla con la seguridad de que Dios se la dará. Porque los que dudan son como las olas del mar, que el viento lleva de un lado a otro.

-         Pero las cosas debemos pedirlas con fe. El texto dice seguridad.

-         Hay gente indecisa que nunca emprende nada, que no se arriesga, que siempre piensa que todo va salir mal.

-         Muchas veces esa actitud la justificamos con la prudencia, aunque tiene que ver más con la desconfianza y el temor.

-         El apóstol compara a esta gente con las olas del mar. No se gobiernan, otros las gobiernan: circunstancias, otras personas, temores.

-         El apóstol reprende esta actitud. 

7-8 La gente que no es confiable ni capaz de tomar buenas decisiones no recibirá nada del Señor.

-         Este es uno de los peores males de la Iglesia en la actualidad. No lleva las riendas, se deja llevar por la sociedad. Lo mismo nos pasa a los creyentes.

-         Seamos firmes, confiemos en Dios y tomemos las decisiones correctas, entonces nuestras vida serán como se describe en Mateo 7: 21-27.

 

 

  1. 3.     La casa que no se destruye. Mateo 7: 24-27.

24 "El que escucha lo que yo enseño y hace lo que yo digo, es como una persona precavida que construyó su casa sobre piedra firme.25 Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Pero la casa no se cayó, porque estaba construida sobre piedra firme.

   26 "Pero el que escucha lo que yo enseño y no hace lo que yo digo es como una persona tonta que construyó su casa sobre arena.27 Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida". 

   

-         Todos estamos construyendo una casa.

-         Esta parábola no habla de creyentes y no creyentes. Si no de los que edifican sobre Cristo y lo que no lo hacen.

-         Muchos creyentes buscan el camino fácil de construir sobre la arena.

-         ¿Por qué? Es más rápido, más fácil, puede ser más vistosa una casa hecha sobre la arena, más barata.

-         Por fuera todo parece bien, pero la ruina está en los cimientos.

-         ¿Cómo están tus cimientos?

-         Seguramente que cuando la tempestad vino las dos casas resistieron al principio, puede que hasta cierto grado de adversidad, las dos parezcan igual de sólidas.  Pero cuando se desatan los huracanes de la vida, las casitas de madera, con ventanas artesonadas nada tiene que hacer contra la adversidad.

-         ¿Qué es estar sobre la roca que es Cristo?

-         El mismo lo expresó claramente:

21 "No todos los que dicen que yo soy su Señor y dueño entrarán en el reino de Dios. Eso no es suficiente; tienen que obedecer los mandamientos de mi Padre que está en el cielo.22 Cuando llegue el día en que Dios juzgará a todo el mundo, muchos me dirán: "Señor y dueño nuestro, nosotros anunciamos de parte tuya el mensaje a otras personas. Usamos tu nombre para echar fuera demonios, y también para hacer milagros".23 Pero yo les diré: ¡Yo no tengo nada que ver con ustedes! ¡Aléjense de mí, malvados!

-         Estar sobre la roca es obedecer la Palabra de Dios, aunque nos parezca que eso no nos favorece.

Conclusión.

-         ¿Estarás feliz en medio de la adversidad?

-         No será tarea fácil, pero las cosas fáciles son las que menos valor tienen.

-         ¿Te levantarás cada vez que este mundo te tire al barro?

-         Muchas veces me he afeitado en estos días sin ganas, por dentro me sentía triste y agobiado, pero cada vez que me afeitaba, me estaba diciendo a mí mismo: Tú puedes con esto. Dios está contigo.

-         Si logramos tener esa actitud dichosa seremos ejemplo a otros. Es normal que nos alegremos cuando todo va bien, pero es sobrenatural que estamos alegres sea cual sea nuestra situación.

-         ¿Quieres vivir de una manera sobrenatural?

 


Tags: predicaciones, adversidad, iglesia, evangélica españa, villalba

Comentarios